Conceptos Generales sobre MotivaciónMotivación

Introducción

La torpeza de ciertas personas es efecto de una actitud negativa, desgano, tendencia a hacer todo mal, distracción y falta de motivación. Estas personas son la causa de casi todos los accidentes por negligencia y falta de responsabilidad en cualquier tarea. Debe tener su tiempo de distracción y de ocio, pero nunca en horas de trabajo. La expresión accidente es una forma de minimizar las responsabilidades por negligencia.

Para reemplazar los pensamientos y actitudes negativas por sus antónimos en positivo debe imaginar y visualizar algunas situaciones vividas en contraposición:

Sinónimos de negligente: descuidado, desatento, indolente, abandono, omisión...

Antónimos de negligente: cuidadoso, atento, solícito, trabajador, laborioso, esmero...

El ejercicio físico debe ser una cuestión familiar. Es un hecho que si los padres están involucrados con sus hijos en la actividad física como correr en bicicleta, jugar deportes, inscribirse en algún gimnasio, etcétera, cuando los hijos son más jóvenes, estos serán más propensos a practicar deportes y llevar una vida saludable por el resto de sus vidas. Un estudio reciente concluye que todos los bebes inmóviles serán propensos a la obesidad y diversas enfermedades.

Los aspectos más importantes para motivar adolescentes con actividad física son:

El aspecto psicológico con tres componentes:

a) La alegría que incluye juegos y competencias.

b) La atención subirá cuanto más riesgosos sean los ejercicios.

c) La voluntad se incrementa al subir la intensidad del ejercicio.

El aspecto fisiológico-motriz también con tres componentes:

a) Los esfuerzos cardiocirculatorios a través de los intervalos y la duración de los ejercicios de juegos dinámicos, que mejora la función cardíaca y circulatoria.

b) Los esfuerzos musculares y esfuerzos máximos que deben incrementarse en porcentajes determinados para mejorar la fuerza y la elongación.

c) Los esfuerzos de coordinación con el objetivo de aumentar la velocidad, el equilibrio, la habilidad y la destreza.

El aspecto social en desarrollo y organización grupal se puede dividir en:

a) La relación subjetiva del alumno con respecto del grupo o compañero, que dependerá del tipo de ejercicio seleccionado y con ayuda donde debe haber cuidado del compañero.

b) Los aspectos objetivos donde hay formación y socialización en juegos y competencias deportivas.

El aspecto técnico-organizativo es realmente importante para el éxito de una clase y podemos destacar dos tipos: No deben producirse muchos cambios en la formación de los grupos que será de dos a cinco alumnos. El otro sería el poner y quitar aparatos o elementos gimnásticos en medio de una clase que produciría confusión y desorden.

La educación física en edad escolar debería practicarse tres veces por semana y durante 60 minutos subir el ritmo cardíaco de los alumnos progresivamente a 150 pulsaciones por minuto, a 80% del esfuerzo máximo motor, cardíaco y respiratorio, para forjar personas sanas, fuertes y con muy pocas patologías en su vejez. Además el estado ahorraría cientos de millones de dólares en salud.

La gimnasia que se practica actualmente en la educación primaria y secundaria es muy liviana, con demasiadas pausas y solo una vez a la semana. La nutrición sana, variada y equilibrada, tipo dieta mediterránea (legumbres, aves, pescados de mar...), es más económico que las cantidades de otros alimentos que acostumbramos a comer culturalmente. También los vegetarianos actuales desarrollan músculos con proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales en forma equilibrada. Ver tablas de composición química de alimentos y requerimientos diarios en nutrición.

USE LA CONJUGACIÓN CORRECTA DEL VERBO HACER PARA ESTAR EN LA CIMA DE LA ESCALERA AL ÉXITO

Porcentaje de éxito será:

Su frase constante es:

100%

Yo lo hice !

90%

Yo lo haré !

80%

Yo puedo hacerlo !

70%

Creo que puedo hacerlo !

60%

Quizás yo podría !

50%

Creo que quizás podría !

40%

Yo podría !

30%

Desearía poder hacerlo !

20%

No sé como hacerlo !

10%

No puedo hacerlo !

Si usted comienza una actividad física y se propone constantemente "Yo lo haré" ya tiene ganado un 90% del éxito sobre su objetivo con esa actividad física, ya sea desarrollar musculatura, mantenimiento, bajar de peso o reducir las enfermedades.

HACEDOR  VERSUS HABLADOR

A-1 El hacedor siempre tiene una solución para cada problema. 

A-2 El hablador siempre tiene un problema para cada solución.

B-1 El hacedor siempre tiene un programa de acción.

B-2 El hablador siempre tiene una excusa para no hacer.

C-1 El hacedor dice: Déjeme hacer esto por usted.

C-2 El hablador dice: Ese no es mi trabajo.

D-1 El hacedor dice: Esto puede ser difícil pero es posible resolverlo.

D-2 El hablador dice: Esto puede ser posible, pero es demasiado difícil.

E-1 El hacedor pone siempre el acento en lo que tiene.

E-2 El hablador siempre destaca lo que le falta.

F-1 El hacedor siempre se levanta aunque haya caído. 

F-2 El hablador siempre termina por caer aunque esté muy alto.

G-1 El hacedor da que hablar a los otros por lo que hace.

G-2 El hablador habla de lo que los otros hacen.

El ejercicio físico tiene efectos beneficiosos sobre el estado de ánimo, sin embargo, éstos son especialmente más notables en las personas cuya moral está más baja. Investigadores estadounidenses han demostrado que hacer una hora de actividad aeróbica reduce la tensión, la ira y la fatiga entre quienes la practican, pero el resultado es significativamente mejor entre aquellos que se sienten más deprimidos antes de iniciar la sesión.

Estudios anteriores habían revelado el efecto reparador del ejercicio sobre el espíritu y existen también evidencias de que puede ayudar a tratar la depresión clínica. Pero este nuevo trabajo, publicado en el "Journal of Sports Medicine and Physical Fitness", se centra en personas no catalogadas como depresivas, sino que muestran tendencia al decaimiento.

Un total de 80 hombres y mujeres jóvenes se sometieron voluntariamente a una prueba para valorar su estado de ánimo antes y después de practicar 60 minutos de actividad aeróbica. Después de la sesión, los más desanimados al inicio experimentaron una notable mejoría.

La motivación es un impulso que nos permite mantener una cierta continuidad en la acción que nos acerca a la consecución de un objetivo y saciará una necesidad. La intensidad y duración de dicho impulso están condicionados por diversos factores: 

  • Grado de necesidad o deseo que nos embargue.

  • Tipo y naturaleza de las dificultades que hallemos durante el proceso.

  • Recursos disponibles para optimizar la acción.

  • Sentimientos que genere el proceso.

  • y otros...

La naturaleza humana hace que la percepción que podamos tener de todos estos factores fluctúe constantemente y se produzcan cambios frecuentes de estado físico, intelectual y emocional. Según sean éstos, nuestra conducta puede verse reforzada, asegurando el éxito o por el contrario podemos perder interés durante el proceso y no alcanzar el objetivo marcado.

TIPOS DE MOTIVACIÓN

La motivación puede nacer de una necesidad que se genera de forma espontánea (motivación interna) o bien puede ser inducida de forma externa (motivación externa). La primera surge sin motivo aparente, es la más intensa y duradera. Por ejemplo, la primera vez que observamos una actividad deportiva y quedamos tan impresionados que sentimos la necesidad de integrarla en nuestras vidas.

A partir de ese instante, todo gira alrededor de dicha actividad y poniéndola en práctica sentimos un placer que nos empuja a realizarla, hasta que momentáneamente, queda satisfecha la necesidad de llevarla a cabo. Si, además, obtenemos un resultado muy positivo como el éxito, el reconocimiento, dinero, etc. ello reforzará aún más nuestra conducta de repetir dicha práctica.

Pensemos que no todo el que lleva a cabo una actividad lo hace con el ánimo de destacar, ganar o ser el mejor. Es más, si el único objetivo fuera ganar y la continuidad de la acción dependiera del triunfo, posiblemente solo unos pocos seguirían practicando, evidentemente los ganadores. La motivación espontánea es una fuerza que se nutre de sí misma y no precisa ni de refuerzos externos, ni de ninguna auto imposición.

¿Es usted uno de los que dicen debo ir al gimnasio o por el contrario dice, quiero ir al gimnasio? Medite acerca del tipo de sentimiento que genera la perspectiva de acudir al centro de entrenamiento. ¿Experimenta la necesidad de acudir a la sala de pesas para sentir con plenitud su vida o porque creé que debe satisfacer a alguien ? (entrenador, padres, hijos, amigos...). ¿Entrena para poder ganar dinero o prestigio social o simplemente por el mero placer de hacerlo?

Existe otro tipo de motivación interna que no surge de forma espontánea, sino más bien es inducida por nosotros mismos. Es aquella que nos auto imponemos por algún motivo y que exige ser mantenida mediante el logro de resultados. Se trata de una motivación vacía que difícilmente se sostiene, a menos que se consigan resultados apetecibles. Muchos estudiantes renuncian a cursar una carrera que les gusta porque piensan que una vez convertidos en profesionales no ganarán el dinero que desean y se plantean cursar otra carrera porque confían en alcanzar un elevado nivel de vida. Su motivación responde a una necesidad ajena a los estudios y que se basa en un supuesto imprevisible, por depender del siempre cambiante mercado laboral.

No sienten la necesidad de aprender para colmar un deseo de conocimiento, sino que DEBEN estudiar para terminar la carrera y poder ganar dinero. Cuando las largas noches de estudio comienzan a hacerse insoportables, cuando llegan los primeros suspensos, cuando llegan las primeras dudas, es entonces cuando comienzan a recapacitar y posiblemente a arrepentirse de la decisión adoptada. En otros campos puede suceder lo mismo. Tomemos el ejemplo de la persona que sufre un accidente y debe iniciar un proceso de recuperación. Se inscribe en un gimnasio y se pone en manos de un profesional que le confecciona un programa de ejercicios. El alumno acude regularmente a realizar el programa, pero no porque sienta la necesidad de entrenarse, sino porque se auto impone el deber de hacerlo esperando una pronta recuperación. Una vez completada dicha recuperación, abandona el centro deportivo y sigue con su rutina de vida habitual.

El último tipo de motivación es la externa inducida, sin duda la más débil de todas ya que no depende de nosotros mismos, sino del criterio de otras personas y de la valoración que hagan de nuestro trabajo. Sería el caso de aquellos deportistas que se comprometen a realizar una marca a cambio del dinero de un patrocinador. En este caso no se valora el trabajo hecho independientemente del resultado, ni la satisfacción personal que emana de la práctica, se valora, por encima de todo, el resultado final y si éste no es satisfactorio para el sponsor (patrocinador) probablemente retire la ayuda económica.

El deportista vive con la presión del resultado pero si no se alcanza puede llegar a desanimarse y perder la motivación interna que le animó desde los inicios de su carrera deportiva. Incluso el propio entrenador puede caer en el error de estar recordando constantemente al deportista que si no cumple con los objetivos marcados el patrocinador puede cansarse y retirar el dinero. También la familia puede llegar a imponer una presión insostenible al descargar toda la responsabilidad de su futuro económico en los resultados deportivos del familiar atleta. En este último tipo de motivación, llegamos a una situación en la que el deportista ya no se entrena por el placer de hacerlo, sino por dar satisfacción a terceros. Es, sin duda, una pobre motivación que suele venirse abajo cuando los resultados no son los esperados por los demás.