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Hay que establecer los criterios que nos van a permitir diseñar una estrategia destinada a progresar en la obtención del desarrollo muscular. Comencemos con el concepto de intensidad, que se refiere al porcentaje de peso que movemos con relación a nuestra máxima capacidad de fuerza o Fuerza máxima. Capacidad para mover el máximo peso en una sola repetición. Porcentaje de peso que movemos en relación a la fuerza máxima (F.M.- 100 kg 80% I = 80 kg) Porcentaje de peso que afecta al músculo motor primario y que depende de la capacidad de aislamiento. Incapacidad momentánea para seguir completando un recorrido completo en la fase positiva de un movimiento. Se produce en el ángulo más débil de dicho recorrido. Damos por supuesto que todos los factores que predisponen y permiten la adaptación del organismo, en general y del sistema neuromuscular, en particular, están presentes de forma óptima. Una alimentación adecuada, un descanso suficiente y una actitud mental absolutamente enfocada al logro de nuestros objetivos. Naturalmente, la progresión no siempre es posible, a pesar de que los factores mencionados estén presentes de forma óptima y nuestro entrenamiento cumpla con todos los requisitos necesarios. Debemos estar preparados para soportar con entereza períodos de estancamiento o incluso de regresión. Es normal y no debemos impacientarnos. Cualquier medida desproporcionada o aplicada a destiempo podría, incluso, perjudicar futuros progresos. Cultivemos el arte de la paciencia y pensemos que el desarrollo muscular es un proceso largo y costoso que no conoce de atajos, ni entiende de precipitaciones.
El sistema se basa en el incremento constante y progresivo del peso manejado en la ejecución de cada serie. No se puede progresar siempre. Evidentemente no se pueden incrementar los pesos de forma continua y mucho menos a largo plazo, pero SÍ es posible progresar de forma regular más allá de lo que muchos piensan. Los períodos de crecimiento tienen una fase receptiva del músculo y de estancamiento.
Es muy probable que después de algunas semanas de progresión constante, nos estanquemos y no haya nada que podamos hacer para seguir aumentando el peso. Debemos ser pacientes y esperar a que el organismo vuelva a ser receptivo. Es importante que no fuerce su organismo hasta el límite de su capacidad, mantener unos kilajes durante cierto tiempo sin forzar la progresión puede darle al cuerpo la oportunidad de asimilar toda la carga que le se ha obligado a soportar. Puede programar unos ciclos de progresión, mantenimiento y descanso con el objeto de no alcanzar nunca un estado de sobreentrenamiento que daría a la perdida de los logros tan duramente obtenidos. También es conveniente intercalar semanas de intensidad moderada con el objeto de no saturar el sistema neuromuscular, el organismo en general o la mente. Yo aconsejo efectuar ciclos de dos, tres o cuatro semanas de alta intensidad y una semana de intensidad moderada. Sirva como ejemplo el siguiente esquema:
Si realizáis un trabajo agotador y termina rendido al cabo del día, o su descanso nocturno es reducido y no tiene posibilidad de disfrutar de una pequeña siesta a media tarde, también debe considerar la necesidad de reducir el número de semanas de alta intensidad. Para terminar de ajustar la frecuencia idónea de entrenamientos de alta y moderada intensidad, analice su capacidad individual de rendimiento y recuperación. Valore también el efecto que causan los suplementos que pueda estar consumiendo en cada momento ya que puede modificar el proceso de recuperación y adaptación posterior al entrenamiento. Fármacos como los anabolizantes, hormona del crecimiento, insulina, clenbuterol, etc. modifican temporalmente nuestra capacidad de entrenamiento y nos obligan a establecer pautas distintas a las habituales. Consejos: Entrene con conocimiento, coraje, humildad, ilusión, voluntad y fe de su capacidad. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||