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La dieta, el ejercicio, el índice glucémico y la insulina, son los cuatro pilares básicos para el tratamiento y control de la diabetes. Si padece esta enfermedad, debe adaptar sus hábitos alimentarios ya que disminuyen las complicaciones y aumentan la calidad de vida. Estudie la tabla de índice glucémico y elija los alimentos con el menor valor. Es muy importante trabajar con un médico y un dietista para establecer el mejor plan de comidas para las necesidades individuales, en especial en los pacientes que necesitan mantener un cuidadoso control de la insulina. Los enfermos pueden encontrar un dietista o contactar con la Asociación Americana de Diabetes. Se ha demostrado que la actividad física regular (una hora diaria, cinco veces a la semana) reduce considerablemente la obesidad y la mortalidad provocada por muchas enfermedades crónicas. Por ejemplo, las estadísticas en los EE.UU. nos dicen que:
A pesar de los grandes beneficios de actividad física, la mayoría de los adultos y muchos niños en EE.UU. lleva un estilo de vida relativamente sedentario y no son suficientemente activos para lograr beneficios en su salud general. Lo recomendable es una hora diaria, cinco veces a la semana. DIABETES TIPO I Corresponde al 5% de todos los casos de diabetes. Cuando no existe producción de insulina ya que hay destrucción de las células beta (las células beta producen la insulina en el páncreas), generalmente son pacientes jóvenes (menores de 30 años), con sintomatología muy pronunciada, delgados y el debut de su enfermedad es muy repentino. Antiguamente se le conocía como Diabetes Insulino dependiente. Comer alrededor de la misma hora todos los días y tratar de ser consistentes con el tipo de alimentos que eligen. Esto ayuda a prevenir que los niveles de azúcar se eleven o caigan demasiado. DIABETES TIPO II Corresponde al 95% de todos los casos de diabetes. Cuando hay resistencia a la insulina y déficit en su secreción por parte del páncreas. Las personas con este tipo, generalmente son mayores de 30 años, tienen exceso de peso, su sintomatología no es muy pronunciada, y el inicio de su enfermedad es de forma insidiosa. Anteriormente se la conocía como Diabetes No Insulino-dependiente. Deben seguir una dieta bien balanceada y baja en grasas. DIABETES GESTACIONAL Es la que se descubre durante el embarazo, y su diagnóstico es importante para evitar complicaciones maternas o del recién nacido. Este tipo de diabetes supone un riesgo para la mujer, ya que puede desarrollar diabetes tipo 1 o tipo 2 una vez que ha terminado su embarazo. Se sospecha de una persona con diabetes cuando tiene la síntomatología clínica y/o algún factor de riesgo asociado. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) recomienda los siguientes criterios de Diagnóstico:
El otro motivo por el cual un paciente puede llegar a ser diabético, aún produciendo insulina normalmente, consiste en el hecho de que la insulina se segrega en forma de pro-insulina, que es inactiva. Para que se active y sea útil, es indispensable que el organismo reciba los minerales en su alimentación: Cromo.- Participa en el transporte de proteínas y mejora la diabetes. No hay un grupo de individuos más susceptible a la deficiencia de cromo que las personas con diabetes. La resistencia a la insulina puede ser causada por la malformación de las moléculas de la insulina como resultado del avance en la edad, interrupción del funcionamiento normal de la insulina, deficiencia de sulfatos y DEFICIENCIA DE CROMO. El cromo incrementa la acción de la insulina para la metabolización de la glucosa. Fuentes: Grasa y aceites vegetales, levadura de cerveza, cebolla, lechuga, patatas y berros. Aporte mínimo recomendado: 200 - 400 µg(mcg)/día. Medicamentos: Picolinato de cromo (Chromium picolinate) En unos ensayos en el centro de Beltsville, los hombres y mujeres absorbieron un promedio de 3.1 microgramos del cromo de la mezcla cromo-histidina, comparado con 1.8 microgramos del cromo-picolina. Manganeso.- Activa los enzimas que intervienen en la síntesis de las grasas y participa en el aprovechamiento de las vitaminas C, B1, y H. Fuentes: Pescados, crustáceos, cereales integrales y legumbres. Aporte mínimo recomendado: 2 - 9 mg/día. Yodo.- Indispensable para el buen funcionamiento de la glándula tiroides. Ayuda al crecimiento, mejora la agilidad mental, quema el exceso de grasa y desarrolla correctamente las uñas, cabello, piel y dientes. La carencia de yodo da lugar al bocio, en el que la glándula tiroides aumenta de tamaño de forma espectacular. Fuentes: Sal marina, pescados, mariscos, algas y vegetales cultivados en suelos ricos en yodo. Aporte mínimo recomendado: 150 µg/día. Níquel.- Es necesario para el buen funcionamiento del páncreas. Fuentes: Legumbres, cereales integrales, espinacas y perejil. Aporte mínimo recomendado: Muy bajo, nivel no especificado. Zinc.- Interviene en procesos metabólicos como la producción de linfocitos, síntesis de proteínas y formación de insulina. Fuentes: Crustáceos, levadura de cerveza, germen de trigo, huevos y leche. Aporte mínimo recomendado: 12 - 15 mg/día. Ejercicio Ejercicio para diabéticos tipo 1 insulinodependiente: En la tipo I, las células beta del páncreas (células productoras de insulina) están destruidas en un porcentaje variable por causas virales, autoinmunes o infecciones parasitarias. Los ejercicios aeróbicos están demostrando tener beneficios significativos e importantes para las personas con diabetes tipo 1. Aumenta la sensibilidad a la insulina, disminuyen la tensión arterial, mejoran los niveles de colesterol y reducen la grasa corporal.
SERIE DE CONSEJOS GENERALES PARA EL DIABÉTICO Visite a su médico de forma periódica para que controle su estado metabólico. Nitratos, nitritos y nitrosaminas Las personas con diabetes de ambos tipos I y II, deben evitar nitratos, nitritos y nitrosaminas los cuales se hallan presentes en sándwich de varias clases. Los Nitratos pueden hallarse también en el agua que se bebe. Un estudio ha evaluado el agua bebible de Colorado y halló correlación entre las concentraciones de nitratos y la incidencia de diabéticos insulinodependientes (tipo I) El estudio concluyó que la concentración tóxica de nitrosaminas dispararon la producción de radicales libres los que dañaron la producción de insulina por parte de las células beta del páncreas. En Suecia, los investigadores hallaron que los niños diabéticos dependientes de insulina tendían a comer más frecuentemente alimentos que contenían nitratos que otros niños que no padecían diabetes. Las personas con diabetes deberían consumir una dieta rica en granos enteros, legumbres, vegetales, frutas frescas, nueces excepto maní y semillas. Deberían evitar productos refinados que incluyan azucar blanca refinada, cafeina y alcohol. También deberían evitar el consumo de carne. En la diabetes tipo II, la obesidad es el factor principal. Con un programa de ejercicio y cambio dietario la diabetes puede ser controlada y no habría necesidad de tratamiento con insulina. Tomar menos proteína en cada comida ayuda precisamente a que no se disparen esos niveles de insulina. No olvide nunca tomar los medicamentos o ponerse la dosis de insulina solo si la tiene prescrita. Vigile su peso con regularidad siguiendo los consejos de su médico. No olvide que la normalización del peso puede contribuir positivamente a equilibrar los parámetros alterados por la diabetes. Su dieta equilibrada diaria debe constar de 40% hidratos de carbono con bajo índice glucémico (menor a 55), 30% de proteínas de pescado y aves (si es vegetariano mezcle harina de arroz con lentejas y soja) y 10 % de grasas saturadas de origen vegetal, 10% de insaturadas vegetales y 10% de poliinsaturadas omega 3 y 6 del aceite de soja. Acompañar todas sus comidas con una cucharada de ácidos orgánicos como el limón, la naranja y los vinagres. Practique algún deporte con regularidad. Si no le fuera posible, al menos camine una hora todos los días. Distribuya las comidas en 4 ó 6 tomas al día, respetando fielmente los horarios para evitar los grandes desniveles de glucosa. Consuma alimentos ricos en fibra (hortalizas, pan integral, verduras, frutas con piel, etc.). Reduzca los hidratos de carbono con alto índice glucémico como el almidón y la fécula presentes en las papas, cereales y legumbres. Busque en las tablas de composición de alimentos los hidratos de carbono con el más bajo índice glucémico para evitar la rápida transformación en glucosa al torrente sanguíneo. Algunos tipos de fibra retienen varias veces su peso de agua, por lo que son la base de una buena movilidad intestinal al aumentar el volumen y ablandar los residuos intestinales. Debido al efecto que provoca al retrasar la absorción de los nutrientes, es indispensable en el tratamiento de la diabetes para evitar rápidas subidas de glucosa en sangre. También aporta algo de energía al absorberse los ácidos grasos que se liberan de su fermentación bajo la acción de la flora intestinal. Por último, sirve de lastre y material de limpieza del intestino grueso y delgado. Evite los alimentos excesivamente grasos y salados como los embutidos, los aperitivos, etc. Así mismo, utilice la sal de adición de forma moderada. Las sales dietéticas que no equilibran el sodio 50% y el potasio 50% lo van a descalcificar. Procure no consumir bebidas alcohólicas de forma habitual. Si alguna vez toma una copa, procure que sea en pequeña cantidad. Evite los vinos dulces y las bebidas azucaradas. Escoja los aceites vegetales en lugar de grasa de origen animal. Busque consumir a diario aceite de lino, en su defecto de soja con omega 3 y 6. Intente evitar el consumo de azúcar, miel y sus derivados como caramelos y dulces. Para endulzar los alimentos puede utilizar edulcorantes sintéticos como, nutraswit, sacarina, ciclamato, aspartamo o similares. Lea con detenimiento la composición de los productos que consume. Existen multitud de alimentos que contienen azúcares e hidratos de carbono complejos cuando sería de esperar que éstos no figurasen en su composición, por ejemplo mayonesas light, fiambres, almidón, flanes, papas, etc. evitelos. 1. Los objetivos de la dieta en la diabetes La dieta apropiada para el control de la diabetes tendrá como objetivos conseguir unos niveles normales de azúcar en la sangre y un peso normal (reducir el peso si es elevado y aumentarlo cuando este disminuido). Cuando hay obesidad es fundamental perder peso hasta llegar a los niveles recomendados según la edad, la talla y el sexo, aunque incluso una pérdida de peso de 4 o 5 kilos suele disminuir la resistencia a la insulina. La dieta, junto a la insulina y el ejercicio son los tres pilares fundamentales del tratamiento de la diabetes. El tratamiento dietético en la diabetes debe seguir las normas de la dieta equilibrada donde entren las proteínas, las grasas y los hidratos de carbono en su adecuada proporción: los hidratos de carbono (solo de bajo índice glucémico) deben aportar el 50% de las calorías, las proteínas el 30% y las grasas el 20% (aceite de soja que contiene 7 de omega 6 y solo 1 de omega 3. Esta es la relación más apropiada para el diabético ya que el excedente de omega 3 dificulta la coagulación). En cuanto al numero total de calorías estas dependerán del metabolismo basal de cada persona, que se calcula en función del sexo, la edad, el peso y la talla, y de su actividad física usando la calculadora de consumo calórico. - Con el seguimiento de una dieta adecuada se puede controlar el nivel de azúcar en la sangre, otras veces es necesario recurrir a los llamados hipoglucemiantes orales y otras es necesario inyectar insulina. En este último caso sobre todo, deben comer a la misma hora todos los días para adaptar la ingesta de alimento a las dosis de insulina. - El diabético debe evitar o reducir lo más que pueda los alimentos que le aporten azucares simples ( monosacáridos y disacáridos ) y preferir aquellos que aporten azucares complejos ( polisacáridos). También debe controlar la ingesta de hidratos de carbono que se transforma rápidamente en glucosa como los de alto índice glucémico, entre ellos las papas por su almidón, las féculas, etcétera y buscar carbohidratos de bajo índice glucémico por tablas. Son fuente de azucares simples el azúcar y los productos elaborados con esta como bollería, dulces, pasteles, tocino de cielo, flan, etc. Son fuente de azucares complejos el pan, las harinas, las patatas, los cereales, el arroz, las legumbres, etc. - También debe evitar el consumo de alcohol ya que este disminuye los niveles de azúcar en la sangre. - Se evitarán los alimentos ricos en grasas saturadas los cuales deben sustituirse por alimentos desgrasados o con grasas no saturadas. - Se elegirán alimentos ricos en fibra ya que ayudan a controlar el nivel de azúcar en su sangre. Entre estos alimentos se encuentran las frutas frescas (no en zumo) y las verduras, los panes integrales, las legumbres y los cereales que contienen salvado (integrales). 2. Para que la dieta tenga éxito La dieta en la diabetes debe estar enfocada a conseguir una conducta alimentaria adecuada de modo que se aprenda a comer para controlar la enfermedad y no se tenga sensación de que se esta realizando una dieta que puede abandonarse al cabo de un tiempo. Cambiar las costumbres es muy difícil por ello es más seguro el éxito de estas dietas si en cada caso concreto el médico ofrece a su paciente unas recomendaciones de forma individualizada teniendo en cuenta sus gustos y costumbres. El paciente debe poner de su parte haciendo un esfuerzo por cambiar, abandonando ciertos hábitos de comidas y adoptando otros que en un principio pueden costar pero que, con el tiempo, logrará adaptar a su comportamiento alimentario y los vivirá sin esfuerzo. 3. Consejos dietéticos - Consuma cereales ( arroz, trigo, avena, maíz, centeno, etc.) y sus productos elaborados como panes, palomitas de maíz y galletitas integrales. Aportan hidratos de carbono de absorción lenta y fibra. - Evite, no obstante, la pastelería y la bollería ( bizcochos, magdalenas, roscos, croisants, galletas no integrales..) - Consuma a diario aceite vegetal preferiblemente de oliva, aunque también puede ser de girasol o maíz y evite para cocinar la manteca de cerdo, la mantequilla y los aceites de palma o de coco. - Coma a diario verduras y hortalizas, tanto crudas como cocidas. - Coma frutas frescas, en vez de zumos de fruta. Evite la fruta en conserva o en almíbar y las compotas y mermeladas excepto las elaboradas expresamente para diabéticos que no contienen azúcar. - Consuma todo tipo de legumbres ( lentejas, garbanzos, habichuelas, etc.) que aportan una cantidad considerable de fibra. - En cuanto a la carne lo más aconsejable en este caso es tomar pollo o pavo sin piel, conejo, perdiz, codorniz, paloma.. Evite las carnes grasas, los embutidos, las vísceras, los salazones y los ahumados. - En cuanto al pescado puede tomar tanto los considerados blancos como azules. - Tome leche y yogurt desnatados. Evite la leche entera, los yogures enteros, los quesos curados ( manchegos, bola, emmental), la nata que aportan más grasa. - No tome azúcar común. Si es que está acostumbrado a añadir azúcar a sus bebidas, use algún edulcorante artificial que no tenga calorías, como ser aspartamo o sacarina. - Evite la miel, la jalea, los caramelos, las gelatinas dulces y los pasteles dulces. - Evite las bebidas como gaseosas, colas, zumos comercializados y otros refrescos que suelen contener bastante azúcar. - Evite las bebidas alcohólicas ya que el alcohol reduce los niveles de azúcar en la sangre e interfiere con el correcto control de los niveles de insulina. 4. ¿Qué son las dietas por raciones? Una de las dietas más fáciles de seguir son las llamadas dietas por raciones que usan una serie de tablas de equivalencias que le podrá facilitar su médico. En estas se clasifican los alimentos en tres grupos: . Alimentos proteicos: . Alimentos que contienen hidratos de carbono: . Alimentos que contienen grasas: 5. Consejos generales - Coma siempre a las mismas horas sin saltarse ninguna comida. VEA LA TABLA DE ÍNDICE GLUCÉMICO Y BUSQUE LOS DE MENOR VALOR | |||||||||